lunes, 25 de marzo de 2013

El Búnker de El Capricho. Un análisis constructivo.

Planta del Búnker de El Capricho (1987)
Artículo escrito tras la lectura de Morcillo, Antonio: "La Posición Jaca" nº 11 de la revista Frente de Madrid (Noviembre de 2007) 

El búnker de “El Capricho”, construido durante el primer semestre de 1937, pasa por ser la fortificación subterránea más importante realizada en Madrid durante la Guerra Civil Española. Aunque tuvo su origen en la arquitectura civil destinada a la construcción de refugios antiaéreos para la población, sería el primer refugio destinado en la historia bélica a dar cobijo al Estado Mayor de un ejército, en este caso al del Ejército Republicano del Centro, idea que proliferaría, y quedaría sustancialmente mejorada, en los años posteriores durante la II Guerra Mundial, y cuyos ejemplos más notorios lo serían el búnker de Berlín o las Gabinet War Rooms de Londres. Se puede decir, pues, que el búnker de “El Capricho” es uno de los pioneros en la historia bélica en lo que se refiere a refugios antiaéreos.

lunes, 23 de enero de 2012

Las Quebradas, un yacimiento de la Edad de Bronce

Uno de los muchos yacimientos que aguardan ser descubiertos en su totalidad es el denominado "Las Quebradas". Tal fue hallado por las obras de ampliación del aeropuerto de Barajas y documentado por el trabajo arqueológico que, dirigido por Lorenzo Galindo San José y Vicente Marcos Sánchez Sánches-Moreno, tuvo lugar entre el 7 y el 28 de Junio de 2002. Sin duda, un escaso tiempo de trabajo arqueológico pues, según atestigua la ficha arqueológica, «los límites reales del yacimiento son mayores, no siendo afectados por las obras» (las antes mencionadas, se entiende).

A continuación, se trancriben literalmente los resultados arqueológicos de la ficha aludida, de la que hay más información en ESTE ENLACE.

jueves, 3 de noviembre de 2011

El Motocine Barajas

Planta del Motocine Barajas (Arquitectura, nov 1959)
El 7 de diciembre de 1959 tuvo lugar la última sesión cinematográfica del Motocine Barajas. Durante los escasos ocho meses en que se mantuvo abierto cosechó auténticos llenos para ver películas como La Pícara Edad, Jubal, Cenizas Bajo el Sol o El Zorro de los Océanos. Sin embargo, el proyecto chocó con las las instituciones políticas de su tiempo que no tardaron en tacharlo de inmoral al ser potencialmente un lugar idóneo para comportamientos “indecorosos” al resguardo de la oscuridad de la noche y las capotas de los coches. El recinto sería utilizado durante la década de los sesenta para otras, ya escasas, actividades relacionadas con la industria de la automoción para caer, por fin, a partir de la siguiente en el más completo olvido y degradación que darían pie al actual desarrollo urbano que se levanta a ambos lados de la calle Obenque. 

El proyecto de construcción del que fuera único motocine, o autocine, de España tiene su germen a principios de los años 50, década en la que España, por la firma de los acuerdos bilaterales con Estados Unidos en 1953, el tardío Plan Marshall, y su entrada en la ONU en 1955, vislumbró por primera vez desde el final de la Guerra Civil el final de su aislamiento internacional. Severino Bello Lasierra, un ingeniero de caminos que había probado por sí mismo las bondades de los drive in estadounidenses, más de cinco mil a mediados de los 50 en aquel país, atisbó el posible éxito de un recinto de similares características en un país que empezaba a imbuirse rápidamente de la cultura americana y a resurgir económicamente tras una posguerra de muchas privaciones. La presencia de soldados americanos en Torrejón y el aumento del parque móvil en una ciudad como Madrid parecían augurar el éxito.

viernes, 19 de agosto de 2011

La Ermita de Nuestra Señora de la Soledad

La Ermita de Nuestra Señora de la Soledad es fiel representante de la extensa red de capillas, ermitas y humilladeros que salpicaban Castilla en los siglos XVII y XVIII. Esta red ha ido desapareciendo progresivamente debido al incremento poblacional de los municipios donde los edificios se hallaban enclavados, siendo extraño, y por razones singulares, la pervivencia de alguno de ellos en nuestra época. El escaso interés especulativo donde halla ubicada y su relación con la memoria de Barajas, unida con su pasado de producción de cereal, ha posibilitado que la Ermita llegue a nuestros días.

En la época en la que fue construida, siglo XVII, la Ermita contrastaba con el carácter urbano que la Plaza Mayor de Barajas y otras construcciones de la villa, como la Iglesia de San Pedro, de un marcado carácter renacentista importado desde Italia, constituyendo un claro ejemplo de la dicotomía entre las antiguas costumbres rurales, arraigadas en el medievo, y la modernidad que se dio en Castilla a partir de finales del XVI.