domingo, 4 de mayo de 2014

Solicitud para declarar Bien de Interés Cultural el Parque Juan Carlos I de Madrid

SOLCITUD A LA DIRECCIÓN GENERAL DE PATRIMONIO HISTÓRICO DE LA COMUNIDAD DE MADRID PARA LA DECLARACIÓN BIC, EN LA CATEGORÍA DEL PAISAJE CULTURAL, DEL PARQUE JUAN CARLOS I DE MADRID.

Poco más de veinte años, desde que fuera inaugurado en 1992, han bastado para que el Parque Juan Carlos I de Madrid se haya convertido en todo un referente social y cultural de la ciudad. A ello ha contribuido, sin duda, su alta calidad paisajista que, por la equilibrada interrelación elementos naturales y artificiales, ha hecho de este entorno un verdadero icono del patrimonio contemporáneo madrileño. En la actualidad, es una de las imágenes que la ciudad exporta al extranjero, estando a la altura de la de los más significativos elementos del patrimonio histórico-cultural de la ciudad.

La constitución del Parque como “Puerta de la Ciudad”, debido a la proximidad del aeropuerto de Barajas, como imagen que solo puede ser divisada desde el aire, precisa el esfuerzo por mantener una visión holística del mismo. Esto hace necesario que su integridad deba ser preservada por ser ésta huella de una clara intencionalidad proyectual. A esto hay que unir la intención simbólica del proyecto de constituirse como “Ciudad Ideal” y la de recrear el proceso evolutivo que hilvana la naturaleza con la arquitectura en cuanto creación humana.
Al margen de este interés por la totalidad, son reseñables diversas vertientes del Parque que, ya de por sí, hacen a éste ser portador de un excepcional valor cultural:

Un olivar del siglo XVIII. Uno de los pilares fundamentales del proyecto Parque Juan Carlos I es el de recuperar el Olivar de la Hinojosa que, proveniente de principios del siglo XVIII, presentaba un alto grado de degradación. En la actualidad, se conservan alrededor de dos mil ejemplares originales, testigos del devenir histórico de la zona.


Jardín botánico contemporáneo. Como clara reminiscencia de la importancia botánica del cercano Jardín Histórico de “El Capricho”, el Parque Juan Carlos I recoge una enorme cantidad de especies vegetales originarias de varias partes del planeta. Sus sendas botánicas, las que constituyen el Anillo, la de las Tres Culturas y la Estufa Fría, hacen del parque un auténtico jardín botánico.

Arquitectura simbiótica y experimental. El Parque se configura como un campo de experimentación arquitectónica; muchos de los conceptos implantados en él pueden ser tomados para diseñar en un posible futuro el espacio público urbano. La verdadera apuesta se fundamenta en una perfecta simbiosis de los elementos arquitectónicos propiamente dichos con la jardinería y el agua, que adquieren así una auténtica dimensión arquitectónica.

Museo al aire libre. Por otro lado, el Parque Juan Carlos I se convierte en un verdadero museo al albergar la mayor colección al aire libre de esculturas de gran formato de arte abstracto y conceptual de España. Tales elementos artísticos se combinan, asimismo, con los arquitectónicos reseñados anteriormente configurando el peculiar paisajismo del Parque.

Paisajismo variable. El diseño del Parque se fundamenta en la intersección de planos, configurados por los distintos elementos, que crean profundidades que irán variando según discurra el paseo. Esto requiere del visitante un continuo diálogo, pues será su perspectiva individual la creadora del paisaje.

El Parque Juan Carlos I es perfectamente identificable con la categoría de Paisaje Cultural, de nueva implantación en la Ley 3/2013, de 18 de junio, de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, que en su artículo 3.c) define éstos como «los lugares que, como resultado de la acción del hombre sobre la naturaleza, ilustran la evolución histórica de los asentamientos humanos y de la ocupación y uso del territorio». La implantación de tal categoría es corolario de la asimilación del Convenio Europeo del Paisaje, firmado en Florencia el 20 de Octubre de 2000, en vigor en España desde el 1 de Marzo de 2008.

Por otro lado, el Parque Juan Carlos I, no ya por ser un elemento relativamente reciente, sino por su vanguardista arquitectura, es el hito más significativo del patrimonio contemporáneo de Madrid. Prueba de ello es la gran cantidad de publicaciones especializadas en arquitectura, tanto nacionales como internacionales, que se han hecho eco de su importancia. Asimismo, el proyecto ha sido acreedor de varios premios, entre los que cabe destacar el Premio de Urbanismo, otorgado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid en 1992, y el Premio de Arquitectura y Urbanismo, concedido por el Ayuntamiento de Madrid ese mismo año.

Por todo ello, con el fin de proteger y potenciar este excepcional elemento arquitectónico, máxima expresión del patrimonio contemporáneo de Madrid. SOLICITA:

Que la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, de acuerdo con lo establecido en el Capítulo I del Título I de la Ley 3/2013, de 18 de junio, de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, incoe expediente con el fin de declarar Bien de Interés Cultural, en la categoría de Paisaje Cultural, el Parque Juan Carlos I de Madrid.